A pesar de que Ecuador ha cumplido las metas del programa con el FMI y ha ejecutado sucesivos ajustes fiscales desde 2018, la trayectoria de la deuda externa del sector público no financiero no muestra una reducción real. Con el desembolso que recibirá el Ecuador por USD 394 millones de dólares (280,5 millones de DEG), la deuda sigue creciendo.

Fuente: OFC con datos del Ministerio de Finanzas. Base de datos de enero 2026, proyección nuestra.
Sin embargo, los recortes en gasto, la eliminación de subsidios, el aumento de impuestos y la contracción de la inversión pública han generado costos sociales visibles, pero no han modificado la estructura de endeudamiento del país. Los datos oficiales del MEF confirman que la deuda externa se mantiene prácticamente en el mismo nivel: 51.343,6 millones de dólares al 31 de enero de 2026 y 51.737,6 después de recibir el nuevo desembolso del FMI.
La estabilidad nominal encubre que el ajuste no está produciendo capacidad de alivio de la deuda, sino apenas sosteniendo pagos y refinanciamientos en un contexto de bajo crecimiento y sin fuentes estables de divisas. El programa del FMI valida el cumplimiento técnico, pero no resuelve la rigidez estructural del endeudamiento ni evita que la carga siga presionando a una economía que ya opera bajo condiciones sociales deterioradas desde hace casi una década.